Iglesia Nueva Vida en Jesús – Roxboro, North Carolina

CONOCE TU NUEVA

IGLESIA

Restaurando almas para Cristo

Historia de la Iglesia Nueva Vida en Jesús

La historia de la Iglesia Nueva Vida en Jesús es un testimonio de perseverancia y fe que comenzó en el año 2012. En sus inicios, la congregación nació de un profundo deseo por continuar la obra de Dios, reuniéndose en hogares y garajes tras la partida de un antiguo pastor debido a la distancia y su avanzada edad. Un grupo de creyentes —entre ellos el entonces joven José Luis Cruz Morales— se mantuvo unido, buscando la guía de un liderazgo sólido.

Fue en esta etapa cuando se integró el Pastor Francisco Lázaro Guerrero, quien fundó formalmente la iglesia y le otorgó su nombre actual. Durante varios años, el Pastor Lázaro guio a la congregación, mientras José Luis y sus hermanos servían activamente en la alabanza y la predicación. Al notar el llamado de Dios en la vida de José Luis, el Pastor Lázaro

nuestra historia

Desde entonces, la iglesia ha experimentado una transición bendecida, creciendo de un pequeño grupo familiar a una comunidad de aproximadamente 9 familias (entre 30 y 50 personas). Actualmente, la Iglesia Nueva Vida en Jesús se encuentra en una etapa de expansión, trabajando activamente en la construcción de su propio templo.

Staff ministerial

Conoce Nuestro Equipo Ministerial

Nos llena de alegría darte la bienvenida a Iglesia Nueva Vida en Jesús, una comunidad cristiana en Roxboro, North Carolina donde cada persona es valorada, amada y guiada hacia una relación personal con Jesucristo.

José Luis de la Cruz Morales

Pastor General

Mirna Arelis Larios Pérez

Pastora General

José Luis de la Cruz & Mirna Arelis Larios

Fundadores

Valores

Misión, Visión y Credo

Un refugio de libertad, crecimiento y propósito eterno.
Una casa donde la presencia de Dios transforma vidas y forma discípulos.

Misión

Restaurando almas para Cristo.

Visión

Alcanzar la ciudad de Roxboro para Cristo.

Credo de Fe

Nuestra doctrina se centra en la soberanía de Dios y la obra redentora de Cristo.

Credo de Fe

Iglesia Nueva Vida en Jesús

Declaración de fe

Nuestra doctrina se centra en la soberanía de Dios y la obra redentora de Cristo:

Las Escrituras Inspiradas

La Biblia es la Palabra inspirada de Dios, una revelació n de Dios para el hombre, la regla infalible de fe y conducta, mayor a la consciencia y a la razó n, pero no contraria a la razó n (2 Tim.3:15-17; 1 Ped. 1:23-25; Heb. 4:12).

El único y verdadero Dios se ha revelado a sı́ mismo como omnipresente, revelado como “YO SOY”, y má s adelante se ha revelado a sı́ mismo como encarnado en los principios de relació n y asociació n, al existir simultá neamente como Padre, Hijo y Espı́ritu Santo (Deut. 6:4; Marcos 12:29; Isa. 43:10,11; Mateo 28:19).

El hombre fue creado bueno y correcto, y Dios dijo, “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”. El hombre, por transgresió n voluntaria, cayó y su ú nica esperanza de redenció n se encuentra en Jesucristo, el Hijo de Dios (Gé n. 1:26-31; Gé n. 3:17; Rom. 5:12-21).

La Gracia de Dios, la cual nos brinda salvació n, ha sido entregada a todos los hombres, a travé s de la pré dica del arrepentimiento hacia Dios y a travé s de la fe en el Señ or Jesucristo; el hombre es salvo por la limpieza de la regeneració n y renovació n del Espı́ritu Santo, y por ser justiAicados por la gracia, ha sido heredero de Dios de acuerdo a la esperanza en la vida eterna (Tito 2:11, 3:5-7; Rom. 10:13-15; Lucas 24:47).

La evidencia interior para el creyente sobre su salvació n es el testimonio directo del Espı́ritu. (Rom. 8:16). La evidencia exterior para todos los hombres es una vida de santidad. (1 Tes. 4:7, 2 Tim.1:9).

Todos los creyentes deberı́an esperar fervientemente y buscar seriamente la Promesa del Padre, la cual es el bautismo en el Espı́ritu Santo. Con esto viene la infusió n del poder por la vida y servicio, y el otorgamiento de los dones y sus usos en el trabajo del ministerio (Lucas 24:49; Hechos 1:4-8; 1 Cor. 12:1-31). Esta experiencia puede ser distinta de y subsecuente a la experiencia del Nuevo Nacimiento (Hechos 2:38, 10:44-46; 11:14-16; 15:7-9).

Estatutos | de 3 23 Por el poder del Espı́ritu Santo, buscamos obedecer el mandamiento, “Sean santos, como yo soy santo.” La santiAicació n es la voluntad de Dios para todos los creyentes, y deberı́a ser buscada seriamente obedeciendo la Palabra de Dios (Heb. 12;14; 1 Ped. 1:15, 16; 1 Tes. 5:23,24; 1 Juan 2:6).

La Iglesia es el Cuerpo santo de Cristo, la morada de Dios a travé s del Espı́ritu, con designaciones divinas para el cumplimiento de la gran comisió n. Cada creyente es una parte integral de la iglesia, y sus nombres está n escritos en el Libro de la Vida del Cordero (1 Tes. 2:4)

El ministerio llamado de forma divina y ordenado en las escrituras ha sido proporcionado por nuestro Señ or con un doble propó sito: (1) La evangelizació n del mundo, y (2) La ediAicació n del Cuerpo de Cristo (Marcos 15:16, 20; Efe. 4:11-13).

Dios creó el matrimonio. Es un pacto entre un hombre y una mujer que los hace uno (Gen 2:22,24; Mateo 19:5-6).

La liberació n de enfermedades es otorgada por la expiació n de Cristo y es el privilegio de todos los creyentes (Isa. 53:4,5, Mateo 8:16,17; Marcos 16:18; Juan 5:14).

La resurrecció n de aquellos quienes han descansado en Cristo y su desplazamiento, junto con aquellos que aú n viven y esperan al Señ or, es inminente y es la esperanza bendecida de la iglesia (1 Tes. 4:16; Rom. 6:23; Tito 2:13; 1 Cor. 15:51,52).

La revelación del Señor Jesucristo que vive en los cielos, la salvación de Israel nacional y el reino milenial de Cristo en la tierra son promesas que se encuentran escritas y son nuestra esperanza (2 Tes. 1:7; Apoc. 19:1-16; Rom. 11:25; Rev. 20:1-7).

El enemigo y sus á ngeles, la bestia y el falso profeta, y quien no se encuentra escrito en el Libro de la Vida del Cordero será enviado al castigo eterno en el lago que arde con fuego y azufre, el cual es la segunda muerte (Apoc. 19:20; 20:10-15).

Nosotros, como se nos prometió en las Escrituras, buscamos un nuevo cielo y una nueva tierra en la cual more la justicia (2 Ped. 3:13; Apoc. 21:1).

“Dad, y se os dará”

En Iglesia Nueva Vida en Jesús creemos que cuando damos con un corazón generoso —ya sea tiempo, recursos o amor— Dios bendice y multiplica nuestras vidas. Dar no solo ayuda a otros, sino que también transforma nuestro corazón y nos acerca más al propósito que Dios tiene para cada uno de nosotros.